Somos dos familias que buscando un juego interesante para sus hijos que desafíe su capacidad lógica, se vio en la necesidad de inventarlo. Ciertamente existen juegos de mesa interesantes, pero la mayoría son trivias o de memoria.
Quisimos, pues, ofrecer algo que motive el esfuerzo mental de preparar un mazo, coleccionar cartas, conocer la vida de los santos, la historia de la Iglesia, aprender de teología moral.
Que el desafío procure una mayor inculturación de los jugadores, acercándoles grandes pinturas y dinámicas que entrelacen virtudes y gracias.
Nuestros nombres: Matrimonio Piñón Nazario (Karin y Darío) y Matrimonio Haase Estevez (Magdalena y Guido).
Esperamos que todo sea para mayor gloria de Dios.